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Trastornos del sueño en niños: señales de alerta

Giovana Femat Roldán 17 de febrero de 2025 Padecimientos

Trastornos del sueño en niños: señales de alerta

Los trastornos del sueño en la edad pediátrica suponen un problema de salud pública por su alta prevalencia. Alrededor de un tercio de los niños y adolescentes sufren en algún momento algún problema o trastorno de sueño, y esta cifra es mucho mayor sobre todo en niños con trastornos del neurodesarrollo (p. ej., autismo, síndrome de Smith-Magenis…), alcanzando cifras de prevalencia de hasta el 85-90%

Hay que diferenciar entre problemas de sueño y trastornos de sueño. Los problemas del sueño son patrones de sueño que son insatisfactorios para los padres, el niño o el pediatra (p. ej., despertares nocturnos, fisiológicos, en niños <3 años), mientras que los trastornos del sueño son una alteración real de la función fisiológica del sueño.

Clasificación de manifestaciones clínicas

Esta clasificación identifica siete categorías principales: insomnio, trastornos respiratorios relacionados con el sueño, trastornos centrales de hipersomnolencia, trastornos del ritmo circadiano sueño-vigilia, parasomnias, trastornos del movimiento relacionados con el sueño y otros trastornos de sueño.

  • Insomnio:

El insomnio se define como la dificultad reiterada para iniciar o mantener el sueño o la alteración en la calidad de este. Los criterios clínicos de insomnio serían uno o más de los siguientes síntomas; Dificultad para iniciar el sueño. dificultad para dormir sin el cuidador, resistencia para ir a a cama, dificultad para mantener el sueño, despertar antes de lo deseado.

Todo ello asociado a consecuencias diurnas de la falta de sueño: cansancio o somnolencia diurna, empeoramiento del rendimiento escolar, alteraciones del humor y de la conducta.

  • Trastornos respiratorios del sueño:

Se caracterizan por una respiración anormal durante el sueño. Engloban un amplio espectro de patologías, incluyendo el ronquido primario, el síndrome de apnea obstructiva del sueño, la apnea central del sueño y la hipoventilación relacionada con el sueño.

Su gravedad se basará en la presencia de hipopneas y apneas, que pueden asociarse a desaturaciones de oxígeno, y aumento de los despertares del sueño, que darán lugar a una fragmentación del sueño o hipercapnia, con sus consecuentes efectos nocivos.

Su etiología es principalmente obstructiva, ocasionando la apnea obstructiva del sueño (AOS) cuyas causas más comunes son la hipertrofia adenoamigdalar y la obesidad, aunque también pueden coexistir otros factores como la congestión nasal por rinitis alérgica, hipotonía-debilidad neuromuscular (como en el síndrome de Prader-Willi o el síndrome de Down), deformidades craneofaciales, etc.

  • Trastornos centrales de hipersomnolencia

La hipersomnolencia o excesiva somnolencia diurna se define como “episodios diarios de una necesidad irreprimible para dormir”. Para su evaluación diagnóstica se requerirá la derivación a una unidad de sueño para la realización de una polisomnografía.

Puede ser debida a múltiples causas y es de especial relevancia en pediatría la narcolepsia con un pico de incidencia entre los 10 y los 19 años. Puede asociar o no cataplexia, así como alucinaciones hipnagógicas o parálisis del sueño.

  • Trastornos del ritmo circadiano sueño-vigilia

Se caracterizan por una alteración crónica o recurrente del sueño debida a la alteración del sistema circadiano o desequilibrio entre el ambiente y ciclo de sueño-vigilia de un individuo. El síndrome de fase de sueño retrasada es el trastorno más frecuente durante la adolescencia, con una prevalencia del 7-16%.

  • Parasomnias

Las parasomnias son eventos físicos indeseables (movimientos complejos o comportamientos anómalos) o experiencias (emociones, percepciones o sueños) que ocurren durante el sueño o la transición entre sueño-vigilia. Habitualmente no afectan a la calidad del sueño, aunque pueden ocasionar preocupación en los padres o cuidadores.

Las podemos clasificar en parasomnias relacionadas con el sueño NREM (sonambulismo, terrores nocturnos, despertar confusional) o con el sueño REM (pesadillas, parálisis del sueño).

  • Trastornos del movimiento relacionados con el sueño

Se caracterizan por ser movimientos simples y a menudo estereotipados que ocurren durante el sueño. Existen varios tipos de movimientos relacionados con el sueño, por ejemplo, los movimientos rítmicos del sueño, el bruxismo, el síndrome de piernas inquietas (SPI) o el trastorno de movimientos periódicos de las extremidades (TMPE).

¿Cómo evaluamos los trastornos de sueño?

Además de una completa exploración física, para la evaluación de los trastornos del sueño debemos realizar una adecuada historia clínica que incluya datos sobre actividades antes de dormir, rutinas, respuesta ante despertares, disfunción social y problemas médicos concomitantes, así como la toma de medicaciones (p. ej., psicoestimulantes en el TDAH). 

Se deberá completar la recogida de datos entregando agendas de sueño para que la rellenen un mínimo de 15 días, donde conste la hora de acostarse, el tiempo despierto en cama, despertares, hora de despertarse por la mañana y calidad del sueño.