Giovana Femat Roldán 13 de febrero de 2023 General

Padecimientos
¿Es normal si tengo sueño, pero no puedo dormir?
Si tienes sueño pero no puedes dormir es posible que tengas un trastorno del sueño. Los trastornos del sueño son muy comunes y pueden afectar la calidad de vida de la persona que lo padece. Algunos de los tipos de trastornos del sueño más comunes son el insomnio y los trastornos de vías respiratorias al dormir.
El diagnóstico se realiza a través de una historia clínica, exploración física, y de ser necesario estudios que permiten medir distintos parámetros del sueño, como la polisomnografía.
Es importante atender los trastornos del sueño puesto que una mala calidad del sueño se puede traducir en mayor riesgo de depresión, ansiedad, desempeño laboral e incluso accidentes vehiculares. Si sospechas que padeces un trastorno del sueño y esto está afectando tus actividades diarias, es recomendable acudir a una clínica del sueño.
Insomnio
El insomnio se define por la dificultad para conciliar el sueño y permanecer dormido. Las personas con insomnio pueden presentar durante el día inatención, alteraciones de la memoria, dolores de cabeza, síntomas gastrointestinales, fatiga y falta de motivación.
El tratamiento de primera elección es la terapia cognitivo conductual, si bien, no es un tratamiento tan rápido como los medicamentos para dormir, sí es el que tiene mejores resultados a largo plazo.
Síndrome de la apnea obstructiva del sueño (SAOS)
El SAOS es un trastorno de la respiración que consiste en la obstrucción de la vía aérea superior de forma intermitente, esto condiciona a una menor oxigenación e impide un sueño reparador. La obstrucción se puede identificar porque la persona hace apneas, es decir, pausas en la respiración que duran más de 10 segundos. Los pacientes suelen recuperarse por completo de la saturación de oxígeno una vez que despiertan.
Las causas más comunes o los factores de riesgo para desarrollar SAOS son edad avanzada, sexo masculino, obesidad y niveles altos de colesterol. El tratamiento se basa en un estilo de vida saludable, evitar el consumo de alcohol y perder peso. Igualmente se puede usar CPAP, un dispositivo que se coloca sobre la nariz y de manera continua ofrece presión para permitir el flujo de aire.
Narcolepsia
Para cumplir criterios diagnósticos de narcolepsia la persona debe presentar somnolencia diurna excesiva, por al menos 3 meses y que interfiera con sus actividades de la vida diaria. La narcolepsia puede acompañarse de cataplexia, los cuales son episodios de debilidad muscular posterior a risas o emociones fuertes. También se puede acompañar de parálisis del sueño, en donde la persona al despertar puede permanecer incapaz de moverse por minutos lo cual puede resultar aterrador. Existen medicamentos estimulantes que pueden ayudar a que la persona permanezca despierta durante más tiempo y permita realizar sus actividades.
Alteraciones del ritmo circadiano
El ritmo circadiano es el reloj interno del cuerpo, éste le indica al cuerpo cuándo es hora de dormir o despertar, igualmente regula los niveles de cortisol, temperatura corporal y melatonina. Cuando una persona presenta un trastorno del ritmo circadiano puede presentar insomnio o hipersomnia debido a la desregulación de este reloj interno. Algunas estrategias que pueden ayudar a mejorar el sueño son la terapia con luz brillante y la melatonina.
Terrores nocturnos y pesadillas
Los terrores nocturnos ocurren durante la fase del sueño no REM, la persona suele despertar gritando, con miedo y agitados sin recordar el evento. Mientras que las pesadillas ocurren durante el sueño REM y la persona puede acordarse de lo sucedido. Generalmente no se requiere un tratamiento específico, pero el uso de benzodiacepinas a dosis bajas puede ayudar si el problema es muy grave.
Síndrome de piernas inquietas
El síndrome de piernas inquietas se caracteriza por la urgencia incontrolable de mover las piernas. Los síntomas pueden ser mayores al final del día lo que dificulta que la persona concilie el sueño. El tratamiento suele hacerse con medicamentos dopaminérgicos.
¿Qué esperar en la clínica del sueño?
Antes de acudir a una clínica del sueño puede ayudarte tomar nota de tus hábitos al dormir:
- Hora a la que te acuestas
- Hora a la que te levantas
- Somnolencia durante el día
- Ronquidos
- Movimientos de piernas o patadas
- Veces que te levantas al baño
- Alteraciones del ánimo
- Cataplexia
Igualmente se deben tomar en cuenta la presencia o no de enfermedades psiquiátricas, abuso de sustancias, situaciones estresantes o antecedentes familiares de algún trastorno del sueño.
En la clínica del sueño se cuentan con diferentes pruebas para medir de forma objetiva el sueño, la polisomnografía es el principal estudio y consiste en:
- Electroencefalograma
- Electrooculograma
- Electromiografía
- Monitores de flujo de aire
- Electrocardiograma
- Pulsioximetría
- Monitores de esfuerzo respiratorio
- Grabadoras de audio de ronquidos
- Video durante el sueño para monitorizar movimientos
Todos estos dispositivos permiten valorar la forma en que se comporta tu cerebro, ritmo cardiaco, pulmones y músculos durante el sueño, siendo más fácil identificar el problema si es que hay uno y ofrecer una solución efectiva.
Higiene del sueño
Si bien muchas personas pueden tener sueño y dificultad para dormir, lo primero que debes hacer es verificar que tengas una buena higiene del sueño.
- Al moderar el consumo de cafeína durante la tarde
- Evitar las luces brillantes y pantallas antes de dormir
- Consumir alimentos antes de acostarse
- Mantener una rutina estable para dormir y levantarse.
Si aún así continúas con problemas para dormir, te recomendamos acudir a una clínica del sueño.