Clínica del sueño: ¿Qué hacer si tengo terrores nocturnos?
Giovana Femat Roldán 7 de septiembre de 2024 Padecimientos

Los terrores nocturnos son un trastorno del sueño menos común que las pesadillas, pero mucho más inquietante para quien lo padece y para sus seres queridos. A menudo, estos episodios se caracterizan por un despertar abrupto con gritos, sudoración y una sensación intensa de miedo, pero sin un recuerdo claro del evento. Aunque los terrores nocturnos pueden ser aterradores, existen maneras efectivas de manejarlos.
Como neurólogo experto en la atención de trastornos del sueño, aquí te ofrezco una guía sobre qué hacer si tú o alguien cercano está experimentando terrores nocturnos:
1. Mantén la calma durante el episodio
Durante un episodio de terror nocturno, es importante no intentar despertar a la persona. A diferencia de las pesadillas, los terrores nocturnos ocurren durante el sueño profundo (no REM), lo que significa que la persona no está consciente de lo que sucede y despertarles puede causar confusión. Mantén la calma, asegúrate de que la persona no corra riesgo de hacerse daño (como caerse de la cama o golpearse) y espera a que el episodio termine de manera natural.
2. Establece una rutina de sueño constante
Una de las principales causas de los terrores nocturnos es la falta de sueño o el sueño fragmentado. Establecer una rutina de sueño regular puede ser clave para reducir la frecuencia de estos episodios. Asegúrate de tener horarios consistentes para acostarte y despertarte, incluso los fines de semana. Además, crear un ambiente de sueño tranquilo, oscuro y libre de distracciones puede mejorar la calidad del descanso.
3. Evita el estrés antes de dormir
El estrés y la ansiedad son factores desencadenantes importantes de los terrores nocturnos. Si experimentas altos niveles de estrés, considera adoptar técnicas de relajación antes de acostarte, como la meditación, la respiración profunda o la práctica de yoga. También, es recomendable evitar actividades estimulantes, como el uso de dispositivos electrónicos o el consumo de cafeína, en las horas previas al sueño.
4. Revisa el entorno de sueño
Asegúrate de que el entorno donde duermes sea seguro, especialmente si los terrores nocturnos son frecuentes. Retira objetos peligrosos cerca de la cama, y si la persona que los experimenta es un niño, puedes colocar una barrera en la cama para evitar caídas.
5. Consulta con un especialista en trastornos del sueño
Si los episodios de terrores nocturnos son frecuentes o muy intensos, es recomendable acudir a un especialista en trastornos del sueño. Un neurólogo puede realizar un diagnóstico exhaustivo para identificar posibles factores subyacentes, como trastornos respiratorios durante el sueño o una predisposición genética. Dependiendo del caso, se pueden implementar tratamientos específicos, como terapia cognitivo-conductual o, en algunos casos, medicación para regular los ciclos de sueño.

6. Evita despertar a la persona durante el episodio
Aunque puede parecer tentador tratar de despertar a alguien que está teniendo un terror nocturno, esto puede empeorar el episodio. De hecho, despertarlos podría causar una mayor confusión o incluso prolongar el estado de angustia. En su lugar, asegúrate de que están seguros y espera a que se calmen solos.
7. Monitoreo del sueño y cambios en el estilo de vida
Mantener un diario de sueño puede ser útil para identificar patrones que desencadenen los terrores nocturnos. Anotar las horas de sueño, el nivel de estrés o cambios en la rutina puede ayudar a encontrar la causa subyacente. Hacer cambios simples en el estilo de vida, como aumentar el tiempo de sueño o mejorar la higiene del sueño, a menudo tiene un impacto positivo.
8. Intervención en casos graves
En situaciones donde los terrores nocturnos interfieren significativamente con la vida diaria, se puede recurrir a técnicas como la «despertar programado». Esta técnica implica despertar a la persona unos 15-30 minutos antes de que normalmente ocurra el episodio para interrumpir el ciclo del sueño en el momento crítico.
¿Cuáles son las causas de los terrores nocturnos?
Los terrores nocturnos son causados principalmente por la interrupción del sueño profundo (no REM) y suelen estar vinculados a factores como la falta de sueño, estrés, ansiedad, fiebre, o cambios bruscos en el entorno de sueño. También pueden estar asociados con otros trastornos del sueño, como la apnea del sueño, y a veces tienen un componente genético. En algunos casos, ciertos medicamentos o el consumo de sustancias también pueden desencadenarlos.
Reflexión final
Los terrores nocturnos pueden ser una experiencia desconcertante, pero no estás solo. Estos episodios, aunque impactantes, no suelen indicar un problema de salud grave y, con el manejo adecuado, es posible reducir su frecuencia e intensidad. Si estás experimentando terrores nocturnos de manera recurrente, la mejor decisión que puedes tomar es buscar la orientación de un especialista en trastornos del sueño para recibir el tratamiento adecuado y restaurar tu tranquilidad nocturna.
En conclusión, el cuidado del sueño es una inversión en tu bienestar general, y abordar problemas como los terrores nocturnos te ayudará a disfrutar de una vida más saludable y plena.
