Haz tu cita por WhatsApp

Agendar Cita

Polisomnografía: ¿Cómo se realiza en una clínica del sueño?

Giovana Femat Roldán 25 de abril de 2025 Servicios

Polisomnografía: ¿Cómo se realiza en una clínica del sueño?

Cuando una persona experimenta dificultades persistentes para dormir, despertares frecuentes, somnolencia diurna excesiva o síntomas como ronquidos fuertes y pausas respiratorias durante la noche, es posible que un especialista en trastornos del sueño recomiende realizar una polisomnografía. Este estudio, considerado el estándar de oro para evaluar la calidad del sueño, permite diagnosticar diversos trastornos del sueño de manera precisa. Desde la experiencia clínica de un neurólogo especialista en sueño, en este artículo se explicará con detalle qué es una polisomnografía, cómo se realiza dentro de una clínica del sueño y qué beneficios aporta para mejorar la salud del paciente.

¿Qué es una polisomnografía?

La polisomnografía es un estudio diagnóstico no invasivo que registra, durante el sueño, múltiples parámetros fisiológicos de una persona. Este examen permite observar cómo funciona el cuerpo mientras duerme, evaluando aspectos como la actividad cerebral, la respiración, los movimientos musculares y los niveles de oxígeno en sangre.

Su objetivo principal es detectar trastornos del sueño como apnea obstructiva del sueño, insomnio crónico, narcolepsia, síndrome de piernas inquietas, parasomnias (como sonambulismo o terrores nocturnos), entre otros.

De forma más técnica, la polisomnografía mide los siguientes parámetros:

  • Electroencefalograma (EEG):

Registra la actividad eléctrica cerebral para identificar las fases del sueño (N1, N2, N3 y REM).

  • Electrooculograma (EOG):

Mide los movimientos oculares, esenciales para identificar el sueño REM.

  • Electromiograma (EMG):

Capta la actividad muscular, tanto en el mentón como en las piernas.

  • Electrocardiograma (ECG):

Monitorea la frecuencia y ritmo cardiaco.

  • Flujo aéreo nasal y oral:

Detecta si hay interrupciones en la respiración.

  • Movimientos torácicos y abdominales:

Evalúan el esfuerzo respiratorio.

  • Oximetría de pulso:

Mide la saturación de oxígeno en sangre.

  • Micrófono para ronquidos:

Registra la intensidad y frecuencia de los ronquidos.

Este conjunto de registros permite obtener una visión completa y precisa de lo que ocurre en el organismo mientras una persona duerme.

¿Cómo se realiza una polisomnografía en una clínica del sueño?

En una clínica del sueño especializada, la polisomnografía se lleva a cabo en un entorno diseñado para que el paciente se sienta cómodo, seguro y relajado. Desde la experiencia como neurólogo especialista en trastornos del sueño, se sabe que la calidad del entorno es fundamental para obtener resultados confiables.

El proceso se desarrolla de la siguiente manera:

1. Consulta de valoración inicial

Antes del estudio, se realiza una consulta de valoración neurológica y del sueño, donde se exploran los síntomas, antecedentes médicos, calidad del sueño y hábitos cotidianos del paciente. Esto permite determinar si la polisomnografía es necesaria y qué parámetros deben priorizarse durante la prueba.

2. Preparación previa al estudio

El paciente recibe instrucciones claras sobre cómo prepararse para la polisomnografía: evitar bebidas con cafeína o alcohol el día del estudio, mantener su rutina de medicamentos (salvo indicación contraria), lavar el cabello sin aplicar productos y acudir con ropa cómoda.

3. Llegada a la clínica del sueño

El paciente es recibido por personal capacitado y se le asigna una habitación privada que simula un ambiente hogareño, equipada con todo lo necesario para dormir con tranquilidad. En esta fase, el técnico en polisomnografía explica cada paso para generar confianza y resolver cualquier inquietud.

4. Colocación de sensores

Se colocan, de forma indolora, los sensores necesarios: electrodos en el cuero cabelludo, cerca de los ojos, en la barbilla, pecho, abdomen, piernas, así como bandas elásticas en tórax y abdomen, y una cánula nasal para medir el flujo aéreo. Todos los dispositivos están diseñados para ser lo más cómodos y discretos posible.

5. Registro del sueño durante la noche

Una vez que el paciente se duerme, los sensores comienzan a registrar todos los parámetros mencionados. Un técnico monitorea a distancia, en tiempo real, todo el desarrollo del sueño para garantizar la calidad del estudio y realizar ajustes si es necesario. El paciente puede cambiar de posición y levantarse si lo necesita.

El estudio suele durar toda la noche, aproximadamente entre 6 y 8 horas. En algunos casos, se realiza una polisomnografía diurna, por ejemplo, para evaluar narcolepsia (con el Test de Latencias Múltiples de Sueño).

6. Finalización y análisis de resultados

Al día siguiente, los sensores se retiran fácilmente y el paciente puede retomar sus actividades. Posteriormente, el neurólogo especialista en trastornos del sueño analiza los registros, identificando alteraciones en la arquitectura del sueño, interrupciones respiratorias, microdespertares y cualquier anomalía detectada. Con base en estos resultados, se establece un diagnóstico preciso y se diseña un plan de tratamiento personalizado.