¿Por qué bostezamos? Más allá del aburrimiento o cansancio
Giovana Femat Roldán 22 de abril de 2025 Padecimientos

A lo largo de su existencia, un ser humano “estándar” en cuanto a duración de su vida bosteza en torno a 250.000 veces, lo que da idea de la importancia, al menos cuantitativa, de este fenómeno, que tiene una vertiente fisiológica (de significado aún por determinar), psicológica, e incluso social. El bostezo u oscitación es, pues, un fenómeno vital. Ahí radica su interés y su relevancia.
¿Que es un bostezo?
Un bostezo, en sentido estricto y bien contado, es un ciclo respiratorio paroxístico que dura entre 5 y 10 segundos (aun siendo variable entre individuos parece ser estable en cada persona). Entraña una serie de movimientos que se suceden siempre en el mismo orden. Comienza por una inspiración amplia, lenta y muy profunda, con la boca muy abierta (lo que hace que la faringe pueda llegar a cuadruplicar su diámetro), que se produce al tiempo que la laringe se abre alcanzando las cuerdas vocales su máximo grado de abducción.
Durante esta maniobra, se inspira aire esencialmente por vía oral. Se sigue esta inspiración de una breve parada del flujo ventilatorio, que representa el acmé o clímax del bostezo y se suele acompañar de oclusión de los párpados o estiramiento de las extremidades.
Tras ello viene una espiración pasiva, ruidosa, más o menos lenta, junto con la relajación de todos los músculos participantes; la boca vuelve a cerrarse, la laringe recupera su posición inicial y el individuo experimenta, con la resolución del bostezo, una sensación placentera. Tan placentera como que el bostezo es uno de los ítems (I really enjoy the feeling of a good yawn) de la escala TEPS (Temporal Experience of Pleasure Scale), que mide experiencias placenteras
¿Que es la casmodia?
Un término emparentado es casmodia, pero sus connotaciones patológicas (significa un exceso de bostezos u ositaciones) hacen que debamos ser muy rigurosos a la hora de utilizarlo y administrarlo en este comentario.

¿Cuándo son más frecuentes los bostezos?
Las oscitaciones se presentan con un ritmo característico. Son más frecuentes al poco de despertarnos y cuando nos vamos a acostar. Curiosamente, los estiramientos de extremidades, acompañantes frecuentes del bostezo, se presentan más a menudo al comienzo del día que a la noche.
Otro dato de interés es que las personas con una hemiplejia producen a veces estiramientos del miembro paralizado cuando bostezan, lo que fue denominado “paracinesia braquial oscitante” por Walusinski. Este fenómeno, que se puso en su momento en relación con la conservación de una supuesta vía motora emocional, ha sido explicado posteriormente por el mismo autor como debido a que la lesión de las vías corticoneocerebelosas del sistema extrapiramidal desinhiben la vía espinoarqueocerebelar, permitiendo que el brazo paralizado sea estimulado por el núcleo reticular, que armoniza los ritmos respiratorios y locomotores
¿Por qué se produce el bostezo?
El bostezo es, al parecer, un fenómeno esencialmente dopaminérgico. Este simpático neurotransmisor activa la producción de oxitocina en el núcleo paraventricular del hipotálamo, y la oxitocina resultante activa la transmisión colinérgica en el hipocampo y la formación reticular. La acetilcolina, a su vez, induce la oscitación a través de los receptores muscarínicos de los músculos implicados. También modulan la oscitación otros neurotransmisores, como la inevitable serotonina, ciertos neuropéptidos, la hipocretina y las hormonas sexuales
La dopamina queda en evidencia porque en las enfermedades extrapiramidales (hipodopaminérgicas) como el Parkinson, se reduce la frecuencia de los bostezos, y lo mismo sucede bajo el efecto de los antipsicóticos típicos o atípicos,
Algunas hipótesis conjugan elementos de otras, como la sugerencia de que el bostezo mejora la falta de concentración ligada a la hipoxia y de esta manera contrarresta el aburrimiento. Más recientemente, Gallup ha formulado una hipótesis novedosa, que sostiene que el bostezo sirve para reducir la temperatura cerebral, una teoría que ha examinado en diversas situaciones y modelos experimentales y que a día de hoy, concluye, está refrendada también por las modificaciones fisiológicas observadas tras las oscitaciones
¿Por qué se contagia el bostezo?
Ver o escuchar a alguien que bosteza hace que un muy elevado porcentaje de seres humanos reproduzca esa conducta en menos de cinco minutos. Clásicamente se ha sostenido que la oscitación contagiosa es un rasgo netamente humano, y en los últimos años se ha vinculado a las recientemente descubiertas neuronas espejo, base de la empatía. De hecho, se ha podido comprobar mediante técnicas de neuroimagen que el contagio del bostezo se asocia a la activación de áreas cerebrales relacionadas con el sistema de las neuronas espejo y la empatía
