¿Cuál es la causa de las mioclonías del sueño?
Giovana Femat Roldán 26 de febrero de 2024 Padecimientos

Las mioclonías del sueño suelen estar causadas y potenciadas por múltiples causas, dentro de ellas se incluyen los trastornos asociados al estrés, la fatiga, la deprivación del sueño, el consumo de cafeína y nicotina, los antidepresivos y el ejercicio vigoroso.
¿Alguna vez has experimentado la sensación de estar cayendo durante un sueño y luego te despertaste de un sobresalto? Bien, pues eso es una mioclonía del sueño y le llega a ocurrir hasta a el 70% de las personas. En la mayoría de los casos se trata de un fenómeno considerado como normal y benigno, pues no se asocia a secuelas, sin embargo se describe que hasta el 10% de los pacientes pueden presentar síntomas diarios y presentar una afectación significativa en la calidad del sueño, síntomas de ansiedad o incluso problemas de parejas con quien comparten cama.
¿Qué son las mioclonías del sueño?
Las mioclonías hípnicas o mioclonías del sueño se encuentran dentro dentro de las parasomnias (eventos anormales al dormir) y se refiere a una contracción muscular súbita y breve que se presenta en el periodo de transición de despierto a dormido, es decir, justo antes de entrar en la primera fase del sueño. Este movimiento de sacudida suele despertar a la persona justo antes de conciliar el sueño, sin embargo, comúnmente no representa un problema severo.
Causas y Factores desencadenantes
Las mioclonías hípnicas ocurren durante el periodo de transición entre el estado de despierto y dormido que se encuentran modulados por dos áreas del sistema nervioso central: el tronco encefálico y la corteza prefrontal. Se ha encontrado que durante esta transición los cambios en la frecuencia cardíaca, ritmo cardíaco, temperatura y tono muscular que el cerebro puede malinterpretar como un estado inapropiado por lo que de forma automática envía una señal nerviosa súbita para recuperar las condiciones previas. Sin embargo, aún faltan estudios que puedan confirmar estas teorías.
Los episodios suelen presentarse con mayor frecuencia en condiciones como:
- Estrés:
Los trastornos asociados al estrés, como la ansiedad, juegan un rol importante en los trastornos del sueño. Esto es porque el cuerpo libera mayores cantidades de cortisol, una hormona que interfiere con la adecuada calidad del sueño.
- Falta de sueño y fatiga:
El sueño ayuda a regular múltiples funciones del sistema nervioso por lo que insomnio crónico o una mala calidad del sueño puede aumentar la frecuencia de mioclonías
- Ejercicio intenso:
Si bien el ejercicio puede mejorar la calidad del sueño, es importante realizarlo en la intensidad adecuada y en caso de tener alteraciones del sueño, realizarlo 6 horas antes de acostarse. Esto es porque el ejercicio suele brindar mayor energía y mantiene periodos prolongados del estado de alerta que pueden dificultar la conciliación del sueño.
- Uso de estimulantes como cafeína o nicotina:
Las sustancias estimulantes mantienen a la persona despierta y se propone que dichas sustancias puedan continuar teniendo una actividad en el sistema nervioso central al intentar conciliar el sueño por lo que hace la transición a la primera fase del sueño más difícil.
- Uso de fármacos o drogas:
Algunos fármacos pueden causar estimulación cerebral, especialmente se han descrito casos con el uso de antidepresivos del grupo de los inhibidores de la recaptura de serotonina (ISRS) como lo son fluoxetina, sertralina, paroxetina, entre otros.

Presentación clínica
De forma general las mioclonías hípnicas son movimientos súbitos y bruscos que se presentan al inicio del sueño y que suelen afectar las piernas o brazos. Las personas comúnmente refieren una sensación de caída libre, un flash o luz destellante o sueños vívidos. Además al despertar pueden percatarse de encontrarse con un ritmo cardíaco elevado, una respiración rápida y la sensación de ansiedad o miedo. Esto es dado por un cambio en el sistema autónomo durante la mioclonía.
Generalmente las personas posterior a experimentar una mioclonía del sueño, pueden conciliar el sueño sin problema posterior a esto y no suele tener una repercusión en la calidad del mismo.
Asociación con otras enfermedades neurológicas
Si bien las mioclonías del sueño son trastornos benignos que suelen no representar otro trastorno neurológico más severo, se ha encontrado que los pacientes con otros trastornos neurológicos como parkinsonismo, migraña, lesiones del sistema nervioso central y niños con trastornos neurológicos, presentan con mayor frecuencia e intensidad mioclonías hípnicas.
Diagnóstico
Si sospechas que puedes tener mioclonías del sueño y esto está causando un impacto en tu calidad de sueño, lo ideal es acudir a una consulta médica. El médico puede realizar algunas de las siguientes preguntas:
- ¿Puedes describir los movimientos que presentas durante las noches?
- ¿Cuánto duran?
- ¿Con qué frecuencia presentas los episodios?
- ¿Te encuentras tomando algún medicamento?
En ocasiones las mioclonías pueden parecerse a otras enfermedades del grupo de trastornos del movimiento como la epilepsia o el síndrome de piernas inquietas.
El diagnóstico se puede confirmar mediante una polisomnografía, en la cual se observan movimientos mioclónicos periódicos al inicio del sueño y acompañado de activación del sistema autónomo: taquicardia (aumento de la frecuencia cardíaca) y taquipnea (aumento de la frecuencia respiratoria). En caso de que exista duda diagnóstica para diferenciarla de otros trastornos motores, se puede optar por un electroencefalograma además de la polisomnografía.
Tratamiento
Se considera una intervención terapéutica en aquellas personas cuya propia calidad del sueño o la de su pareja se encuentra comprometida o cuando representan un riesgo para ellos mismos o alguien más. El tratamiento consiste en:
- Medidas de higiene del sueño: Evitar el uso de alcohol y cafeína, dormir en un ambiente oscuro y fresco, evitar exposición a pantallas una hora previa a dormir, realizar actividades relajantes como leer, evitar el ejercicio intenso seis horas previas a dormir y mantener una dieta balanceada.
- Mejorar manejo del estrés: Incorporar en la rutina diaria prácticas de mindfulness, meditación así como realizar ejercicio aeróbico y de fuerza.
- Fármacos: en ocasiones, se puede llegar a considerar el uso de algunos fármacos como clonazepam.
