Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh
Giovana Femat Roldán 15 de abril de 2024 Servicios

El Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh es un cuestionario autoadministrado para adultos que evalúa la calidad del sueño. Se utiliza con frecuencia en entornos clínicos y de investigación, como las clínicas del sueño, para evaluar los patrones de sueño y detectar posibles problemas de sueño.
Esta herramienta fue diseñada en 1989 por Buysse y colaboradores. El objetivo era crear un instrumento estandarizado para medir la calidad del sueño. Con este índice se pretende que los médicos e investigadores lo apliquen brevemente y puedan interpretar fácilmente sus resultados para discriminar entre diferentes trastornos del sueño.
Es un cuestionario de 24 preguntas, de las cuales 19 las contesta el paciente y 5 preguntas son para el compañero de cama o habitación. Los 7 componentes que evalúa son:
- La calidad del sueño subjetivo
- Latencia del sueño (tiempo que se toma para poder dormir)
- Duración del sueño
- Eficiencia del sueño (tiempo en la cama en que se está durmiendo)
- Alteraciones o interrupciones del sueño
- Uso de medicamentos para dormir
- La presencia de somnolencia diurna.
Las preguntas que se puntúan son las respondidas por el paciente y las preguntas contestadas por el acompañante se utilizan para obtener información más objetiva acerca de los problemas referidos por el paciente.
Cada pregunta se califica en una escala de 0 a 3, donde 0 indica «ningún problema» y 3 indica un «problema grave». La puntuación total se obtiene al sumar los 7 componentes del instrumento, cuyo máximo puntaje es 21. Obtener una puntuación de 5 o menos corresponde a una buena calidad del sueño, y entre mayor sea el puntaje, mayor severidad de la mala calidad.
Por consiguiente, este índice es un instrumento de autoevaluación que permite reconocer la severidad de las alteraciones del sueño reparador. Cabe mencionar que el PSQI es solo una herramienta de evaluación y no debe usarse como único instrumento de diagnóstico de un problema de sueño. Si crees que puedes tener un trastorno del sueño, es importante que hables con tu médico. Un médico puede ayudarte a determinar la causa de tu problema de sueño y recomendar el tratamiento adecuado.

¿Qué son los trastornos del sueño?
Los trastornos del sueño son problemas que afectan la forma en que dormimos. Éstos pueden causar dificultades para conciliar el sueño, permanecer dormido o sentirse cansado durante el día.
Los trastornos del sueño también pueden provocar problemas de salud física y mental. Algunos síntomas que se presentan cuando padecemos un trastorno del sueño incluyen:
- Dificultad para conciliar el sueño
- Despertares nocturnos
- Insomnio
- Somnolencia diurna
- Fatiga e irritabilidad
- Dificultad para concentrarse
- Cambios de humor.
Existen muchos tipos de trastornos del sueño, siendo los más comunes:
- El insomnio
- La apnea del sueño
- Trastorno del sueño del ritmo circadiano, entre otros.
Las causas son variadas y pueden incluir:
- La combinación de condiciones médicas
- El uso de cierto tipo de medicamentos incluyendo sus dosis y horarios
- Factores del estilo de vida e higiene del sueño
- Problemas de salud mental como ansiedad o depresión.
Las quejas de los trastornos del sueño son problemas que afectan a millones de personas a nivel mundial. Desde la década de 1990 ya existía literatura que describía una prevalencia de hasta el 50% de adultos que son afectados por estos problemas, incluyendo la calidad del sueño.
Específicamente, la calidad de sueño es un concepto que incluye aspectos cuantitativos del sueño, por ejemplo:
- La duración total
- El número de despertares nocturnos
- Entre otros
Así como cualitativos, que son más difíciles de definir, e incluye:
- El “descanso” que se obtiene al dormir, es decir, el sueño reparador o efectivo.
Por esto último, la calidad de sueño se queda como una queja subjetiva (desde el punto de vista del paciente) respecto a la calidad de su descanso.
Algunos estudios especiales del sueño como la polisomnografía, pueden aportar datos objetivos de sus fases, pero no alcanzan a definir o medir la calidad del mismo. Por lo cual, para poder estudiar este concepto, se ha optado por escalas de autoevaluación como el Índice de Calidad del Sueño de Pittsburg (PSQI).
El diagnóstico final de cualquier trastorno del sueño depende de muchos otros signos y síntomas que se deben considerar y evaluar al momento de interrogar y explorar al paciente. De tal modo que el tratamiento puede ir desde cambios sencillos en el estilo de vida e higiene del sueño, terapia cognitivo-conductual para el insomnio y medicamentos, hasta el uso de dispositivos especiales como el dispositivo de presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP) para la apnea del sueño.
