Sonambulismo y sueños vívidos en las fases del sueño
Giovana Femat Roldán 18 de abril de 2025 Padecimientos

Dormir no es un estado uniforme: tu cuerpo y tu mente pasan por distintas fases del sueño que se repiten en un ciclo del sueño de aproximadamente 90 minutos. Conocer estas etapas del descanso nocturno te ayuda a entender por qué a veces caminas dormido o recuerdas sueños intensos.
¿Qué son las fases del sueño y el ciclo del sueño?
El sueño se divide en dos grandes categorías: sueño No REM y sueño REM. Durante la noche, alternas varias veces entre ellas, conformando el ciclo del sueño. Cada ciclo incluye tres fases de sueño No REM (N1, N2 y N3) y una de sueño REM. Estas fases se caracterizan por cambios en tus ondas cerebrales, la actividad cerebral, el tono muscular y los movimientos oculares rápidos.
Las etapas del descanso nocturno: detalle de cada fase
Fase N1
- Transición ligera entre la vigilia y el sueño.
- Predominan las ondas theta en el electroencefalograma.
- Se siente como esa ligera desconexión antes de quedarte dormido.
Fase N2
- Representa cerca del 50 % del ciclo del sueño.
- Aparecen husos del sueño y complejos K en las ondas cerebrales.
- La actividad cerebral se ralentiza, el ritmo cardiaco disminuye y la temperatura corporal baja.
Fase N3: sueño profundo o sueño de ondas lentas
- También conocida como sueño de ondas delta.
- Aquí ocurre el sueño profundo, esencial para la recuperación física: secreción de hormonas, reparación de tejidos y fortalecimiento del sistema inmunitario.
- La frecuencia de ondas cerebrales lentas (delta) es máxima, con mínima actividad cerebral consciente.
Sueño REM
- Siglas de Rapid Eye Movement, es decir, movimientos oculares rápidos.
- Alta actividad cerebral similar a la vigilia, pero con parálisis muscular temporal.
- Etapa en la que soñamos más y mejor recordamos los sueños.
¿En cuál fase aparece el sonambulismo?
El sonambulismo es un trastorno del sueño que se engloba dentro de las conductas anómalas durante el sueño. Ocurre casi siempre durante la fase N3, el sueño profundo de ondas lentas, cuando el cerebro está desconectado de la conciencia pero aún conserva algunos patrones motores. Por eso, la persona se levanta y camina mientras duerme, con los ojos abiertos pero sin un verdadero estado de alerta.
- Al no haber control consciente, el cuerpo ejecuta acciones automáticas.
- El sonambulismo se da con mayor frecuencia en la primera mitad de la noche, cuando los ciclos tienen más proporción de fase N3.
- Suele coexistir con terrores nocturnos y, en niños, tiende a remitir con la madurez.

¿En cuál fase ocurren los sueños vívidos?
Los sueños vívidos aparecen durante el sueño REM, gracias a la elevada actividad cerebral y a los movimientos oculares rápidos que muestran un cerebro muy activo. En esta fase:
- La corteza y el sistema límbico trabajan intensamente, produciendo imágenes cargadas de emoción y detalles.
- La musculatura está paralizada (“parálisis del sueño”), lo que previene que actuemos nuestros sueños.
- Los ciclos de REM se alargan hacia la mañana, por lo que solemos recordar mejor estos sueños si despertamos al final de la noche.
Además, interrupciones abruptas durante REM pueden causar alucinaciones hipnagógicas y episodios de parálisis de sueño al ingresar o salir del sueño profundo.
Transición entre fases y trastornos del sueño
La transición entre fases suele ser suave, pero factores como el estrés, el alcohol o el jet lag la alteran. Cuando la transición falla:
- Aparecen despertares frecuentes, fragmentando el sueño reparador.
- Se incrementan los trastornos del sueño, como las apneas o el sonambulismo.
- El mal control de los ciclos REM y No REM afecta la memoria, el estado de ánimo y el rendimiento diurno.
Importancia de un sueño reparador
Con un patrón de sueño saludable:
- La fase N3 reparadora restaura tu cuerpo.
- El sueño REM consolida la memoria y procesa emociones.
- Un ciclo del sueño equilibrado reduce la somnolencia, mejora la concentración y fortalece el sistema inmunitario.
A continuación de daremos consejos prácticos para ayudarte a tener un sueño más reparador:
- Mantén horarios fijos para acostarte y levantarte.
- Crea un ambiente oscuro y fresco.
- Evita pantallas una hora antes de dormir.
- Limita cafeína y alcohol por la tarde.
- Practica relajación para facilitar la transición entre fases.
Entender las fases del sueño y su ciclo del sueño te permite identificar por qué en la fase N3 aparece el sonambulismo y en el sueño REM los sueños vívidos. Cada etapa cumple funciones distintas: el sueño profundo repara el cuerpo y el sueño REM renueva la mente. Mantener una buena higiene del sueño es clave para reducir trastornos del sueño, mejorar tu sueño reparador y garantizar un descanso pleno. Si experimentas conductas anómalas durante el sueño o parálisis del sueño frecuente, consulta a un especialista para recibir orientación y tratamiento adecuado.
