¿Qué consecuencias puede tener el sonambulismo?
Giovana Femat Roldán 7 de septiembre de 2023 Sin categoría

El sonambulismo es un trastorno del sueño que puede tener diversas consecuencias y desafíos tanto para la persona que lo experimenta como para quienes la rodean. En primer lugar, es importante comprender que se caracteriza por el acto de caminar o realizar actividades mientras se está en un estado de sueño profundo, por lo que la persona no está consciente de lo que está haciendo. A continuación, se detallan algunas de las consecuencias y consideraciones asociadas al sonambulismo:
- Riesgo de lesiones físicas:
Las personas que sonámbulas pueden correr el riesgo de sufrir caídas, golpes o lesiones durante sus episodios. Esto puede ser especialmente peligroso si se encuentran en un entorno poco seguro o con objetos afilados cerca.
- Fatiga y somnolencia diurna:
El sonambulismo interrumpe el ciclo de sueño y puede llevar a una calidad de sueño deficiente. Como resultado, la persona que lo experimenta puede sentirse fatigada y somnolienta durante el día, lo que puede afectar su rendimiento en actividades cotidianas.
- Impacto emocional y psicológico:
El sonambulismo puede generar ansiedad, vergüenza o preocupación en quienes lo padecen. Además, puede afectar las relaciones personales si los seres queridos no comprenden adecuadamente el trastorno.
- Disminución del bienestar general:
La falta de sueño de calidad debido al sonambulismo puede contribuir a problemas de salud a largo plazo, como el aumento del estrés, la irritabilidad y la disminución de la calidad de vida en general.
- Necesidad de supervisión:
En casos graves, es posible que las personas que sonámbulas necesiten supervisión durante la noche para prevenir accidentes o lesiones. Esto puede ser una carga adicional tanto para la persona afectada como para sus cuidadores.
- Tratamiento y gestión:
Es fundamental buscar ayuda médica si el sonambulismo es recurrente o grave. Los profesionales de la salud pueden recomendar estrategias de gestión, como mejorar la higiene del sueño, reducir el estrés y, en casos extremos, recetar medicamentos.
En resumen, el sonambulismo es un trastorno del sueño que puede tener consecuencias significativas, tanto físicas como emocionales. Buscar el apoyo de un médico o especialista en sueño es crucial para comprender y gestionar adecuadamente este trastorno y mejorar la calidad de vida de quienes lo padecen. Recuerde que siempre es importante mantener un enfoque comprensivo y de apoyo hacia las personas que experimentan sonambulismo.

¿Qué es el sonambulismo?
El sonambulismo es un tipo de trastorno del sueño conocido como parasomnia. Las parasomnias son un comportamiento anormal durante el sueño. De hecho, las parasomnias se encuentran en la frontera entre el sueño y la vigilia, razón por la cual las acciones que ocurren durante los episodios de parasomnia son anormales. El sonambulismo ocurre durante el sueño no REM, generalmente en la etapa 3 del ciclo del sueño, que también se conoce como sueño profundo.
¿Cuáles son sus síntomas?
Los episodios de sonambulismo pueden implicar varias acciones simples o complejas y pueden durar desde unos pocos segundos hasta media hora, cuando la persona se despierta confundida o regresa a la cama sola. Con menos frecuencia, los comportamientos pueden ser violentos o más complejos, incluido intentar conducir un automóvil. Un episodio puede involucrar:
- Caminar o correr
- Ojos abiertos y vidriosos con una mirada en blanco en el rostro
- Habla mínimamente receptiva o incoherente
- Acciones rutinarias como vestirse o mover muebles
- Participar en conductas sexuales (sexsomnia)
- Orinar en lugares inadecuados
Un síntoma clave del sonambulismo y otras parasomnias del sueño no REM es que la persona prácticamente nunca recuerda el episodio cuando se despierta. Por esa razón, la mayoría de las veces se enteran que padecen este trastorno del sueño a través de un miembro de la familia o un compañero de casa. Otro elemento común de las parasomnias no REM es que normalmente ocurren durante la primera mitad de la noche, cuando una persona tiende a pasar un mayor porcentaje de tiempo en etapas de sueño nol REM profundo.
Ocurre con más frecuencia entre niños que entre adultos. Un estudio a largo plazo encontró que el 29% de los niños de entre 2 y 13 años experimentaban sonambulismo con un pico de incidencia entre los 10 y 13 años. En los adultos, se estima que la prevalencia es de hasta el 4%.
El hecho de que las personas no recuerden los episodios dificulta determinar con precisión con qué frecuencia ocurren. Además, los estudios a veces definen el sonambulismo de diferentes maneras.
¿Qué predispone a que un paciente desarrolle sonambulismo?
Los expertos en sueño creen que el sonambulismo normalmente ocurre cuando una persona se encuentra en una etapa de sueño profundo y se despierta parcialmente de una manera que desencadena la actividad física mientras permanece mayormente dormida. Varios factores influyen en la probabilidad de que se produzca este tipo de despertar parcial:
- Genética e historia familiar:
El 47% de los niños caminan sonámbulos si uno de los padres tiene antecedentes de ello y el 61% de los niños caminan sonámbulos si ambos padres los tienen
- Privación del sueño
- Consumo de alcochol
- Traumatismo craneoencefálico
- Fiebre
- Apnea obstructiva del sueño
- Síndrome de las piernas inquietas
- Estrés: puede ser físico, como el dolor, o emocional
Los niños que caminan sonámbulos pueden descubrir que los episodios dejan de ocurrir a medida que crecen, o pueden continuar caminando sonámbulos cuando sean adultos. Aunque la mayoría del sonambulismo comienza en la niñez, la afección también puede comenzar en la edad adulta.
¿Cuál es el tratamiento del sonambulismo?
El tratamiento del sonambulismo depende de la edad del paciente, de la frecuencia con la que ocurre y de lo peligrosos o perturbadores que sean los episodios.
En muchos casos, el sonambulismo no requiere tratamiento activo porque los episodios son raros y representan poco riesgo para quien duerme o quienes lo rodean. Los episodios suelen volverse menos frecuentes con la edad, por lo que, para algunas personas, el sonambulismo se resuelve por sí solo con cualquier terapia específica.

¿Es seguro despertar a una persona sonámbula?
La mayoría de los expertos desaconsejan los despertares bruscos de las personas que se encuentran en medio de un episodio de sonambulismo. Como no son conscientes de su situación, un despertar brusco puede provocar miedo, confusión o ira.
Si es posible, se puede intentar alejar ligeramente a una persona sonámbula de posibles peligros y llevarla de vuelta a la cama. Una voz suabe y tranquilizadora y, como máximo, un toque ligero pueden resultar útiles para dirigirlos.
Si necesita despertar a una persona sonámbula, intente hacerlo de la forma más suave posible y tenga en cuenta que lo más probable es que se desoriente al despertar.