¿Cómo afecta la depresión a los patrones de sueño?
Giovana Femat Roldán 9 de septiembre de 2024 Padecimientos

Aproximadamente un 80% de los pacientes con diagnóstico de depresión presenta alteraciones en sus patrones de sueño. La mayoría de ellos refieren como queja principal un despertar temprano o insomnio terminal, por lo que despiertan unas horas antes de lo necesario, a diferencia de los pacientes que sufren de ansiedad, cuya queja fundamental es un retraso en la hora de conciliar el sueño.
Cuando comienzan a manifestarse las alteraciones del sueño, debe tomarse en consideración que en el paciente aumenta el riesgo de sufrir depresión, y cuando el insomnio persiste, se ha asociado con el inicio de un nuevo episodio depresivo.
La alteración del sueño forma parte de los criterios diagnósticos para la depresión, podría objetarse que el insomnio no indica más que la existencia de una depresión subclínica, pero estudios realizados en adultos jóvenes y adultos mayores confirman el alto peso que tiene el insomnio como factor causal de depresión por comparación con otros síntomas específicos de depresión al valorar la contribución independiente de cada uno de ellos.
¿Cómo se produce la alteración de sueño en la depresión?
El mecanismo de acción de la privación de sueño no está nada claro, aunque se plantean algunas hipótesis, como una interrupción del sueño MOR, una interrupción del sueño no MOR, un avance de la fase de los ritmos circadianos y un efecto sinérgico de la privación de sueño y la exposición a la luz durante la vigilia.
Consecuencias de la depresión en el sueño
Las alteraciones del sueño durante la depresión pueden no limitarse tan sólo a la falta de sueño, sino que pueden estar presentes pesadillas, mala calidad de sueño, disminución del tiempo total de sueño y despertares nocturnos frecuentes.
Esto puede traer como consecuencia una sensación diurna de somnolencia y fatiga, que puede confundirse con los síntomas propios de la depresión, aun cuando tras una detallada anamnesis los pacientes logran diferenciar la fatiga por falta de sueño de la causada por depresión, cuando aluden a que tienden a tomar la siesta para compensar su deuda de sueño.
Un porcentaje menor de pacientes con depresión mayor, sobre todo los adultos jóvenes, se quejan de excesiva somnolencia diurna. En la depresión bipolar, los pacientes también se quejan de insomnio, pero asociado a hipersomnia, aumento de tiempo de sueño, dificultad para despertar en la mañana y excesiva somnolencia diurna.
En cuanto a la continuidad del sueño se ha podido apreciar un aumento de la latencia de éste (tiempo transcurrido desde el acostarse hasta el dormirse), frecuentes despertares nocturnos y despertar temprano, lo que trae como consecuencia un sueño fragmentado y una menor calidad de sueño.

Otras causas psiquiátricas que son causa de insomnio
El insomnio es la alteración del sueño más común en psiquiatría. Las causas psiquiátricas más comunes de insomnio son las psicosis, los trastornos del humor, los trastornos de ansiedad, el trastorno de pánico y la demencia.
- Episodios maníacos
Las alteraciones del sueño y del ritmo circadiano apreciadas en los pacientes con depresión también se han descrito en pacientes con trastorno afectivo bipolar (TAB) durante sus fases depresivas, y a menudo precede un episodio depresivo o maníaco.
Durante los episodios de manía del TAB, los pacientes disminuyen su necesidad de sueño y reducen el tiempo total de este. En algunas ocasiones, antes de desencadenarse la crisis maníaca, los pacientes comienzan a dormir menos, por lo que algunos autores han planteado que el cambio de depresión o de eutimia a la manía ocurre durante el sueño. La característica principal del TAB es la disminución en la cantidad total de sueño, con dificultad para quedarse dormido.
- Trastornos de Ansiedad
Los pacientes con trastorno de ansiedad generalizada, generalmente, no pueden apartarse de sus problemas al irse a la cama y se mantienen pensando en ellos a la hora de dormir, lo que les impide relajarse. La alteración del sueño más frecuente es el insomnio de mantenimiento, con una gran dificultad para quedarse dormidos (insomnio de conciliación o de inicio). Generalmente se quejan de poca calidad de sueño y de un sueño fragmentado.
- Esquizofrenia
Las alteraciones nocturnas del sueño constituyen una queja común entre los pacientes con esquizofrenia. Durante la fase de la enfermedad, en la que predominan los síntomas positivos y la agitación, aparecen períodos de disminución de sueño, y al desaparecer la agitación se establece el insomnio.
El ciclo de sueño-vigilia puede invertirse totalmente, lo que explica que muchos pacientes duermen de día y se mantienen despiertos durante toda la noche.
¿Qué trastornos del sueño están relacionados con la depresión?
1. Insomnio
El insomnio es el trastorno del sueño más común en personas con depresión. Consiste en la dificultad para conciliar el sueño, mantenerse dormido o despertarse demasiado temprano sin poder volver a dormir. Aproximadamente el 80% de las personas con depresión experimentan algún grado de insomnio. Además, el insomnio crónico puede aumentar el riesgo de desarrollar depresión o agravar los síntomas ya existentes, lo que establece un ciclo bidireccional entre ambas condiciones.
2. Hipersomnia
Contrario al insomnio, la hipersomnia implica un exceso de sueño, y muchas personas con depresión, especialmente aquellas con depresión atípica, experimentan una necesidad excesiva de dormir. Esto puede traducirse en largas siestas diurnas o dificultad para levantarse por las mañanas. Aunque se pasa más tiempo durmiendo, este sueño no suele ser reparador, lo que contribuye a la fatiga y al malestar general.
3. Apnea del sueño
La apnea obstructiva del sueño es un trastorno en el que las vías respiratorias se bloquean repetidamente durante el sueño, lo que provoca pausas en la respiración y despertares frecuentes. La apnea del sueño está fuertemente asociada con la depresión, ya que los despertares constantes y la falta de sueño reparador pueden desencadenar síntomas depresivos. Algunas investigaciones sugieren que tratar la apnea del sueño, por ejemplo, con dispositivos de presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP), puede mejorar significativamente los síntomas de la depresión en algunos pacientes.
4. Trastorno del sueño REM
El sueño REM (movimiento ocular rápido) es una fase crucial del ciclo de sueño, vinculada a los sueños y la regulación emocional. Las personas con depresión a menudo experimentan alteraciones en el sueño REM, como la entrada temprana en esta fase y un aumento en la actividad REM. Estas irregularidades en el ciclo REM pueden exacerbar la depresión y contribuir a la sensación de cansancio diurno.
5. Trastorno de movimiento periódico de las extremidades (PLMD)
El PLMD involucra movimientos repetitivos e involuntarios de las piernas o los brazos durante el sueño, lo que interfiere con su calidad. Aunque no está directamente causado por la depresión, su presencia puede empeorar el sueño fragmentado, contribuyendo a la fatiga y los sentimientos depresivos al no tener un descanso adecuado.
