Ciclos de sueño alterados: Señales de ritmo circadiano roto
Giovana Femat Roldán 10 de abril de 2025 Padecimientos

El sueño humano no es un estado uniforme. A lo largo de la noche pasamos por varias fases que se repiten en ciclos de aproximadamente 90 minutos. Estas fases incluyen:
- Sueño ligero (fase 1 y 2): Es el paso entre estar despiertos y dormir profundamente. Representa alrededor del 50% del sueño total.
- Sueño profundo (fase 3): Es la etapa más reparadora, donde el cuerpo se recupera física y metabólicamente.
- Sueño REM (movimiento ocular rápido): Aquí soñamos más intensamente. Se activa el cerebro y se consolidan los recuerdos y el aprendizaje.
Durante una noche normal, repetimos entre 4 y 6 ciclos de sueño. Pero estos ciclos solo son verdaderamente efectivos si están alineados con nuestro ritmo circadiano.
¿Qué es el ritmo circadiano?
El ritmo circadiano es un reloj interno que regula nuestras funciones biológicas a lo largo de las 24 horas del día. Este reloj controla no solo cuándo dormimos y despertamos, sino también:
- La secreción de hormonas como el cortisol y la melatonina
- La temperatura corporal
- El apetito
- La presión arterial
- El estado de alerta y concentración
Nuestro ritmo circadiano se adapta a los estímulos del entorno, especialmente a la luz y la oscuridad. Por eso, cuando se altera, puede tener consecuencias importantes sobre nuestro sueño, salud mental, metabolismo e incluso el sistema inmune.
¿Cómo saber si tu ritmo circadiano está alterado?
Cuando el ritmo circadiano se desincroniza de los ciclos naturales de luz y oscuridad, empezamos a notar señales que muchas veces se confunden con otros trastornos o simplemente con «estrés». Algunas señales de que tu ritmo circadiano podría estar roto incluyen:
- Dificultad para conciliar el sueño a una hora razonable
- Despertares frecuentes en la noche o muy temprano por la mañana
- Sentirse somnoliento o cansado durante el día, incluso después de dormir suficientes horas
- Necesidad de dormir en horarios irregulares o en exceso los fines de semana
- Mal humor, ansiedad o falta de concentración
- Problemas digestivos, cambios en el apetito o dolores de cabeza sin explicación aparente
En algunos casos, estas alteraciones son más evidentes, como en personas que trabajan en turnos nocturnos o que sufren del llamado «jet lag social», donde los horarios del fin de semana y los días laborales son muy diferentes.

Trastornos del ritmo circadiano más frecuentes
En la clínica del sueño, existen diagnósticos específicos relacionados con la alteración del ritmo circadiano. Algunos de los más comunes son:
- Síndrome de fase retrasada del sueño:
Las personas se duermen y despiertan mucho más tarde de lo que es socialmente aceptado, como a las 3 o 4 de la mañana
- Síndrome de fase avanzada del sueño:
Aquí, el paciente se duerme muy temprano (por ejemplo, a las 7 u 8 pm) y se despierta entre las 3 y 5 am, sin poder volver a dormir
- Trastorno del ritmo irregular:
El sueño se divide en varios pequeños episodios distribuidos a lo largo del día y la noche
- Trastorno por desfase horario («jet lag»):
Aparece tras viajes que cruzan varias zonas horarias, cuando el cuerpo tarda en ajustarse al nuevo horario
- Trastorno por trabajo en turno rotatorio:
Afecta a personas que trabajan de noche o cambian frecuentemente de horario laboral
Causas que alteran el ritmo circadiano
Diversos factores pueden desajustar nuestros ciclos de sueño y alterar el ritmo circadiano. Algunos son inevitables, pero otros pueden prevenirse o corregirse:
- Exposición excesiva a pantallas con luz azul por la noche
- Cambios bruscos de horario por trabajo o estudios
- Viajes transcontinentales
- Estrés emocional o ansiedad crónica
- Enfermedades neurológicas o psiquiátricas
- Consumo de cafeína, alcohol o medicamentos en horas inadecuadas
- Falta de exposición a la luz natural durante el día
¿Cómo puede ayudarte una clínica del sueño?
En una clínica especializada en trastornos del sueño, el abordaje es integral. Primero se realiza una evaluación clínica detallada, que puede incluir:
- Registro del historial de sueño y síntomas
- Uso de diarios de sueño o actígrafos (dispositivos para medir patrones de descanso)
- Estudios como la polisomnografía o pruebas de latencia múltiple del sueño
A partir del diagnóstico, se propone un plan personalizado que puede incluir:
- Terapia de cronoterapia:
Consiste en modificar gradualmente la hora de acostarse y levantarse hasta llegar al horario deseado
- Fototerapia (terapia con luz):
Se utiliza luz artificial brillante por la mañana o al anochecer, según el caso
- Melatonina:
En algunos casos se prescribe esta hormona de forma controlada, para ayudar a regular el reloj biológico
- Higiene del sueño:
Educación sobre hábitos saludables de sueño, como evitar pantallas antes de dormir, mantener horarios regulares y crear un ambiente propicio para el descanso
- Terapia cognitivo-conductual para insomnio:
Ayuda a modificar pensamientos y conductas que interfieren con el sueño
