Giovana Femat Roldán 20 de noviembre de 2022 General

Padecimientos
Apnea del sueño: Consecuencias de no tratar los ronquidos
Las consecuencias de no tratar la apnea del sueño son gravísimas, la falta de oxígeno que se produce por la obstrucción aérea puede provocar accidentes cerebrovasculares e infarto agudo al miocardio.
El síndrome de apnea obstructiva del sueño también llamado SAOS se caracteriza por la presencia de pausas frecuentes en la respiración (apneas) inducidas por el sueño.
La apnea obstructiva del sueño reduce el estado de alerta, dificulta la concentración y aumenta los niveles de cansancio durante el día. Por lo anterior, estudios han demostrado que los pacientes que tienen esta entidad tienen el doble de riesgo de tener un accidente automovilístico.
Por otro lado, también se encuentran en riesgo aumentado de presentar problemas del corazón como: presión alta, infarto del corazón, latidos anormales del corazón (arritmias) o embolia cerebral.
¿Cuáles son los síntomas del SAOS?
Las personas que sufren un SAOS presentan síntomas diurnos y nocturnos, además de signos físicos característicos.
Síntomas nocturnos
Los síntomas nocturnos son básicamente expuestos por la persona que comparte la cama o la habitación, o bien por un miembro de la familia que ha observado los frecuentes y sonoros ronquidos.
El roncar de estas personas no es típico, pues los ronquidos suelen estar interrumpidos por períodos de silencio (apneas) cuya duración oscila entre 10 segundos y un minuto y que finalizan con un ruido fuerte, ahogo, gemido o balbuceo, y unos movimientos corporales bruscos de dificultad respiratoria acompañados de despertares. No obstante, cabe decir que no toda persona que ronca sufre apnea.
Estos ronquidos junto a los movimientos bruscos de piernas y brazos pueden llegar a provocar que la pareja tenga que dormir en otra cama u otra habitación, pudiendo incluso llegar a desencadenar problemas en las relaciones de pareja.
Síntomas diurnos
- La somnolencia y/o la fatiga excesiva durante el día es el síntoma diurno más característico, es decir, estas personas tienen tendencia a dormirse, aunque traten de evitarlo, en cualquier momento o lugar como sitios públicos, cines, teatros o el autobús.
- En casos graves, la persona afectada por el SAOS puede llegar a dormirse en medio de una conversación, de una reunión o incluso conduciendo.
- Según un trabajo de reciente publicación, las personas que padecen SAOS tienen seis veces más probabilidades de provocar un accidente de circulación que las personas que no sufren dicho trastorno.
- Otra manifestación típica es el despertar con sensación de no haber dormido junto con aturdimiento, torpeza, cefalea matutina o sequedad de boca.
- Algunos afectados expresan un menor deseo sexual y una cierta dificultad de concentración. Son los familiares quienes suelen percibir cambios en la personalidad.
En definitiva, la calidad de vida de la persona con SAOS se ve deteriorada a consecuencia del sueño deficiente, dando lugar a irritabilidad, depresión, astenia y pérdida de memoria, además de un riesgo incrementado de sufrir accidentes laborales y de tráfico.
Signos físicos
- Las personas que sufren el SAOS suelen presentar un sobrepeso superior al 20%8.
- El examen del cuello, con observación de su circunferencia externa y del área faríngea (especialmente el paladar y la úvula) demuestra en muchos casos una vía aérea muy limitada.
- La faringe puede estar obstruida en su parte superior por unas adenoides grandes, el agrandamiento del paladar blando, la úvula o las amígdalas; o en su parte inferior por una lengua de gran tamaño o situada muy atrás, una mandíbula corta o un cuello corto o ancho que estrecha las vías respiratorias.
- La obstrucción también puede localizarse en la nariz debido a una desviación del tabique nasal o a la inflamación de las fosas nasales por alergia.
Finalmente, en los casos graves se puede observar cianosis, signos de hipertensión pulmonar y de insuficiencia cardíaca, por lo que el SAOS se relaciona con un aumento de la morbilidad y la mortalidad de las enfermedades cardiovasculares, hipertensión arterial, arritmias cardíacas, isquemia miocárdica, accidentes cerebrovasculares y disfunciones neuropsicológicas.
¿Por qué se producen las apneas?
Las apneas y/o hipopneas acontecidas en el SAOS son consecuencia de la obstrucción de las vías aéreas altas durante la noche. Esta obstrucción se localiza concretamente en la faringe y es el resultado de un desequilibrio entre las fuerzas que sirven para dilatar la faringe y las que favorecen su obstrucción, frecuentemente asociado a la grasa del tejido subcutáneo a ese nivel.
¿Cómo se diagnostica el SAOS?
El SAOS se puede diagnosticar mediante polisomnografía. La polisomnografía nocturna es la prueba de confirmación. Esta técnica permite analizar varios parámetros como los estadios del sueño, la respiración, los movimientos de las piernas y el ritmo y la frecuencia cardíacos con el fin de determinar el número de apneas e hipopneas que se producen a lo largo de la noche.
¿Cuál es el tratamiento?
El tratamiento consiste en un dispositivo de presión aérea positiva de oxígeno y fármacos estimuladores como metilfenidato.
CPAP. Es el tratamiento más efectivo y el más común. El aparato genera presión de aire continua para mantener la vía aérea superior abierta. Esto se logra a través de un accesorio hermético que se coloca en la nariz, este accesorio va conectado a un tubo, el cual se encuentra en contacto directo con el generador de presión.