Giovana Femat Roldán 9 de febrero de 2023 General

Padecimientos
¿A que medico debo ir si no puedo dormir?
El especialista médico indicado para diagnosticar y tratar los trastornos del sueño es el neurólogo, quien realizará una historia clínica y un examen físico para realizar una sospecha diagnóstica, y puede solicitar un estudio llamado polisomnografía para ver la arquitectura del sueño así como episodios de apnea, despertares, ronquidos y más parámetros que ayuden a realizar el diagnóstico.
¿Cuáles son los tipos de trastornos del sueño más frecuentes?
Insomnio
El insomnio es el más frecuente de todos los trastornos del sueño en la población general. Por insomnio se entiende la presencia de forma persistente de dificultad para conciliar el sueño y permanecer dormido, despertar precoz, o un sueño poco reparador, a pesar de disponer de condiciones adecuadas para el sueño; además, para el diagnóstico de insomnio, es necesario que tales dificultades produzcan en el paciente al menos una de las siguientes molestias diurnas:
- Fatiga o sensación de malestar general.
- Dificultad para la atención, concentración o memoria,
- Problemas relacionados con el rendimiento socio-laboral (o escolar, en el caso de los niños).
- Alteraciones del ánimo o del carácter.
- Somnolencia, disminución de la energía o sueño diurno.
- Propensión a cometer errores en el trabajo o en la conducción de vehículos.
- Síntomas somáticos como tensión muscular o cefalea, y preocupaciones, obsesiones o miedos en relación con el sueño.
Síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS).
Consiste en la presencia, durante el sueño, de episodios repetidos de obstrucción, completa en el caso de las apneas del sueño y parcial en el caso de las hipopneas, debido al flujo aéreo en las vías respiratorias altas. Estos episodios provocan con frecuencia una reducción de la saturación de oxígeno.
Por definición, las apneas e hipopneas deben durar un mínimo de 10 segundos, y no es infrecuente que se prolonguen incluso durante un minuto o más. Pueden ocurrir en cualquier fase del sueño, aunque lo más frecuente es que lo hagan en las fases 1 y 2, y en la fase REM, produciéndose típicamente las mayores desaturaciones en esta última fase.
Un signo frecuentemente asociado son los ronquidos muy intensos, que suelen producirse entre las apneas. Como consecuencia de las apneas e hipopneas se producen microdespertares, que desestructuran el sueño y hacen que los pacientes se levanten por la mañana cansados, sin sensación de sueño reparador, y tiendan a quedarse dormidos con facilidad durante el día.
La actividad de los músculos dilatadores de la faringe, encargados de abrir la vía aérea superior se reduce durante el sueño. Una disminución sobreañadida del área de la vía aérea superior, debida a un excesivo volumen de tejidos blandos circundantes facilita la obstrucción al paso del aire y el desarrollo del síndrome de apnea e hipopnea obstructiva del sueño.
Hipersomnias
Esta sección incluye un grupo de enfermedades caracterizadas fundamentalmente por somnolencia diurna, que no es atribuible a ningun problema para conciliar el sueño o permanecer dormido, ni a cambios en el ritmo circadiano. Se entiende por somnolencia diurna la incapacidad para mantenerse despierto y alerta durante la mayoría de las situaciones del día.
Muchas veces conllevan un aumento en el tiempo total de sueño diario, sin que ello suponga una sensación de sueño reparador. En otros casos conlleva un comportamiento automático que no impide realizar actividades durante el estado de somnolencia.
Narcolepsia con cataplejia o síndrome de Gelineau.
Se caracteriza por una excesiva somnolencia diurna y cataplejia. Muchos de sus síntomas se deben a una inusual propensión para pasar, y de forma muy rápida, del estado de alerta a la fase de sueño REM, y para experimentar eventos del sueño REM disociados.
El primer síntoma en aparecer, y el más incapacitante, es la somnolencia diurna; se caracteriza por siestas repetidas o entradas repentinas en sueño durante el día. Típicamente, los pacientes duermen durante un periodo corto de tiempo y se despiertan descansados, pero a las 2 ó 3 horas vuelven a presentar somnolencia, repitiéndose este patrón numerosas veces a lo largo del día.
El otro síntoma característico, la cataplejia, se caracteriza por una pérdida brusca del tono muscular, provocada por emociones fuertes y habitualmente positivas. Otros síntomas que pueden aparecer son la parálisis del sueño, alucinaciones hipnagógicas, sueño desorganizado o conductas automáticas.
Parálisis del sueño
Se caracteriza por una incapacidad generalizada y transitoria para moverse o hablar; ocurre fundamentalmente durante la transición sueño-vigilia; y el paciente recupera el control de su musculatura en unos pocos minutos
Alucinaciones hipnagógicas
Consisten en sueños muy vivenciados que ocurren especialmente al inicio del sueño, y que cursan con fenómenos visuales, táctiles y auditivos.
¿Cuál es el tratamiento de los tipos diferentes de trastornos del sueño?
Suelen requerir fármacos que ayuden a dormir como las benzodiacepinas o fármacos no benzodiacepínicos, en el caso de la hipersomnia fármacos estimulantes como el metilfenidato, y en casos de SAOS el CPAP. En ocasiones la terapia psicológica es necesaria.